Reseña del texto “La circulación de la información en entornos digitales” de Altamirano, L. y Cammisa, B. T. (2022).
Reseña del texto “La circulación de la información en entornos digitales” de Altamirano, L. y Cammisa, B. T. (2022).
ALTAMIRANO, L. y CAMMISA, B. T. (2022). La circulación de la información en entornos digitales. Tecnicatura Superior Universitaria en Asistencia en Investigación Penal. (s.f.). Comunicación Oral y Escrita [PDF]. Páginas 1, 9 y 17-19.
Introducción
El texto "La circulación de la información en entornos digitales", de los autores Leonardo Altamirano y Belén Torres Cammisa, presenta información sobre la cultura digital, los cambios tecnológicos y culturales que han transformado la comunicación social en las últimas décadas, y el fact-checking como herramienta para comprobar la veracidad de los datos que circulan en el espacio público. Además, ofrece consejos prácticos para mejorar la comunicación oral y escrita en la era digital.
Resumen del texto.
En las últimas décadas hemos sido testigos de cambios tecnológicos y culturales que han transformado la comunicación social de manera significativa. La irrupción de la comunicación digital interactiva ha cambiado nuestra manera de leer, comprar, vender, consumir información, relacionarnos con otras personas, aprender y enseñar. Además, la hipermediación ha cambiado el modo en que la sociedad comenzó a relacionarse. En resumen, los cambios tecnológicos y culturales han transformado la forma en que nos comunicamos y nos relacionamos con los demás.
La comunicación digital interactiva, en cambio, construye sus contenidos a partir del concepto de multimedialidad, es decir, en este tipo de medios convergen diferentes materias significantes articuladas para conformar un mensaje multimedia. Como sostiene Albarello: “Estamos ante un cambio de la distribución a la circulación, que no concibe al público como consumidores de mensajes previamente construidos, sino como personas que están dando forma, compartiendo, reconfigurando y remezclando contenido mediático”
Pero quizás el principal cambio haya sido que las hipermediaciones cambiaron el modo en que la sociedad comenzó a relacionarse. “Al hablar de hipermediación no nos referimos tanto a un producto o un medio sino a procesos de intercambio, producción y consumo simbólico que se desarrollan en un entorno caracterizado por una gran cantidad de sujetos, medios y lenguajes interconectados tecnológicamente de manera reticular entre sí”. Los usuarios de la web y las redes ya no son receptores pasivos de mensajes estáticos sino prosumidores, es decir, consumidores que también producen contenidos y alteran la información que circula en el espacio público.
La tecnología ha afectado de manera significativa a las relaciones interpersonales, la política y el arte. En cuanto a las relaciones interpersonales, los vínculos que la gente teje en las redes afectan cada vez más la vida cotidiana, tanto en los aspectos público como privado. En cuanto a la política, la información que circula en internet tiene una importancia creciente en la vida social e institucional y define decisiones de consumo, preferencias culturales e incluso posiciones políticas. En cuanto al arte, la hipermediación ha cambiado el modo en que se produce y consume el arte.
Uno de los problemas procede de las Fake News que tienen el objetivo de distorsionar o mentir para direccionar la poiniòn pública. Tres tipos de desórdenes de la información:
1. Información errónea: se comparte información que es inexacta, pero que no fue creada con intenciones maliciosas.
2. Desinformación: información que es falsa y fue creada para causar daño a una persona, grupo, organización o estado.
3. Mala información: se comparte información genuina o verdadera con la intención de causar daño. Generalmente implica la difusión en la esfera pública de información que se generó en el ámbito privado o íntimo.
Las fake news tienen la intención política de lastimar, activar, movilizar, confrontar y utilizar la mentira con una función estratégica: producir daño en un oponente.
Algunas propuestas legales, como el derecho al olvido, trabajan para reducir los daños que pueden producirse por las fake news, pero siempre serán reparaciones y no evitarán el daño. Además, se destaca que al entender las dinámicas que explican la circulación de la información en las redes sociales, podemos comprender por qué este escenario es tierra fértil para las fake news.
El periodismo de confirmación o chequeo de datos (en inglés, fact-checking) es un método destinado a contrarrestar la desinformación. Este tipo de tareas están a cargo de periodistas profesionales agrupados en organizaciones no gubernamentales (como, por ejemplo, Chequeado). Estas entidades también suelen estimular a los ciudadanos para que participen con la corrección de las publicaciones erróneas a través de procesos colaborativos, instrumentados usualmente a través de plataformas digitales (wikis).
El fact-checking se basa en la comprobación de los datos que circulan en el espacio público a través de los cinco pasos:
1) Consulta al autor de la afirmación.
2) Confrontación de los datos con fuentes oficiales y confiables.
3) Consulta con fuentes alternativas y con expertos.
4) Puesta en contexto de la información chequeada.
5) Calificación de la afirmación como verdadera o falsa.
Comentarios
Publicar un comentario