Reseña del texto “Regeneremos el tejido de las relaciones educativas” de Moreno Castañeda, Manuel.
Reseña del texto “Regeneremos el tejido de las
relaciones educativas” de Moreno Castañeda, Manuel.
Moreno Castañeda, Manuel. (2022).
Regeneremos el tejido de las
relaciones educativas. Regeneratio
1(1), 34-54. DOl:10.55924/ucireg.vlil.4 Investigación/Tejido de las
relaciones educativas ISSN:2215-6798.
Introducción
El texto "Regeneremos el
tejido de las relaciones educativas" del autor Manuel Moreno Castañeda
aborda la importancia de las relaciones entre lo escolar y la vida cotidiana,
lo que implica una descripción de la
fragmentación de los lazos sociales y las prácticas escolares en relación a los
contenidos y a las formas de vinculación que desarrollan las personas en el
mundo. El autor señala la importancia de que este tipo de relación se base en el
diálogo, la empatía y el respeto mutuo, ya que esto permitirá generar un
ambiente propicio para el aprendizaje.
Si bien el escrito nace de las
experiencias del autor vividas y conocidas en diversos niveles y ámbitos de
los sistemas educativos de México y algunos
países de Iberoamérica, plantea una realidad que puede ser fácilmente extrapolable
a las realidades educativas en Argentina.
El artículo menciona experiencias de
fragmentación del sistema educativo y propuestas para la regeneración de
esas relaciones y el saneamiento de
las relaciones educativas.
Resumen del texto
El autor escribe el artículo luego
de dos años en los que el sistema educativo se sostuvo, principalmente, por la
educación a distancia. Todo ello, debido al Contexto de Pandemia que se vivió
en todo el mundo y que el autor enfoca en sus experiencias en México.
Entendiendo la Educación como el
proceso complejo de transmisión y
recreación cultural que se sucede en
todos los ámbitos y momentos de
nuestras vidas, el autor destaca que lo escolar forma parte de la
educativo. En este sentido señala, que todos somos parte de lo educativo pero
no necesariamente de lo escolar y resalta la necesidad de ligar
la educación como proceso escolar
con la educación como proceso vital,
ligazón que puede romperse.
Es imprescindible reconocer
las fragmentaciones de nuestros sistemas educativos académicos
formales. Estas fallas están relacionados con la carencia de articulaciones
apropiadas entre sus partes. Como señala
el autor “las grandes fracturas de nuestro tiempo reflejan la ruptura de
los lazos que unen a
la humanidad con la naturaleza y de los que ligan a las personas entre sí”. . La
Fragmentación social se impone y lo
regenerativo en pedagogía
sería que, desde
nuevos paradigmas, se transformen
de fondo y para bien las relaciones educativas habituales, como
también se rompa con prácticas
pedagógicas inapropiadas y/o se generen nuevas prácticas.
Nuevas prácticas que fusionen los
aprendizajes académicos con nuestras experiencias vitales, lo
que podemos conceptualizar como una
“aprendiencia” que supere la
fragmentación entre teoría y
práctica. No se
trata de "educar para
la vida" como si la
educación fuera un momento y la vida
otro, sino educarnos en la vida misma.
La Pandemia de Covid-19 desnudó
los sistemas educativos y expuso la fragmentación constitutiva del sistema
educativo. El autor señala, además, como la Pandemia permitió el uso de
técnicas de comunicación que hasta el momento no se conocían, pero muchas
veces, estos cambios fueron superficiales y no comprometían un cambio
ideológico. En el mismo sentido, rescata, como positivo que esos intentos
dieron participación a las familias y los alumnos ya que tuvieron que
comunicarse forzosamente con ellos para establecer actividades educativas.
La necesidad de regenerar las
relaciones sociales fragmentadas entre la escolaridad, lo tecnológico, lo
cultural y la vida natural se basa en el mundo como un todo.
En relación al conocimiento como
proceso relacional lo considera desde
tres miradas: a)
la manera como nos relacionamos con el conocimiento; b) las
relaciones entre los conocimientos; c)
el modo en que vinculamos el
conocimiento con los modos
de ser
y actuar. La regeneración de las
relaciones con el conocimiento viene de la mano de un conocimiento generado por
sujetos activos y participativos, que lo construyan colectivamente. Así como,
un conocimiento menos fragmentado, abordados interdisciplinariamente y sobre
todo situados en un tiempo y un lugar.
En relación a los objetos es
deseable una experimentación directa con ellos en sus contextos naturales y de
no ser posible mediante una intermediación técnica que no debe confundir lo
representado por la realidad misma.
Las relaciones con el contexto
habrá que verlas con el contexto cercano que es la
comunidad con sus expectativas
educativas; con el contexto
nacional de donde provienen
las políticas y
la conexión con el mundo, un mundo globalizado que
debemos contrarrestar mediante propuestas de
una globalidad alternativa
que se
genere y teja desde las
identidades propias, sus necesidades y proyectos educativos.
Respecto a los avances tecnológicos,
más allá de solo propiciar buenos
ambientes educativos y buenas mediaciones
pedagógicas, las tecnologías deben propiciar cambios en la
esencia de las relaciones educativas. Relaciones con sujetos
activos, relaciones democráticas y regenerativas de la estructura académica.
La importante de los cambios que
se deben propiciar está en su calidad y trascendencia. Los cambios pueden ser
estéticos y superficiales, que cambien circunstancias espacio temporales (como
la modalidad a distancia que use el aula como un limitante de la dinámica
educativa) o cambios de fondo y esenciales en las relaciones educativas y sus contenidos.
Avanzar en la regeneración de los
sistemas educativos precisa de estrategias cuyo manejo y posibilidades
estén a nuestro alcance. Esta estrategia deberá tener en
cuenta:
·
Conocer
nuestras posibilidades reales de cambios.
·
Romper con
relaciones de poder autoritarias que obstaculizan la libre expresión y
práctica de nuevas propuestas
educativas, colectivas o individuales.
·
Modificar normas y prácticas organizacionales que se enfocan
más al control de los
procesos educativos que a su
facilitación e innovación.
·
Ir más
allá del tradicional triángulo
didáctico de estudiante, docente y currículum oficial, hacia
un poliedro pedagógico que
comprenda la diversidad de
personas que inciden ello educativo y
la diversidad de conocimientos
que continuamente se generan y pueden
construirse en las relaciones educativas cotidianas.
·
Superar falsos dilemas binarios y excluyentes, como tener
que decidir entre: áulico o
digital, tradición o innovación, global
o local, con o sin tecnologías, homogeneidad o diversidad; y
ser capaces de buscar y construir
terceras opciones.
·
Superar
absurdos como: a) medir con los mismos
criterios y medidas la docencia y el aprendizaje; b)
separar la teoría dela
práctica; c) seguir ciegamente criterios coloniales y transnacionales; d) separaciones
disciplinares sin sentido; e) discriminar los saberes comunitarios y separarlos de los
saberes académicos; f) centrarse en
formar buenos científicos y profesionales
sin pensar el para qué; g)
sobrevalorar y privilegiar la formación en lectoescritura, matemáticas,
ciencias y tecnologías, además de la
formación espiritual y la sana y
armoniosa convivencialidad.
En resumen, el
texto destaca la fragmentación del sistema educativo, en relación a lo
educativo, con relaciones fragmentadas entre los contenidos, los sujetos
interactuantes, las disciplinas, la sociedad y el tiempo y espacio en el que se
desarrolla. El autor propone caminos de regeneración de las relaciones
perdidas. Dicha regeneración nace de un concepto holístico de la Educación y
del mundo como interconectado, ambos aspectos, deben reflejarse en lo escolar.
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